Reading I: Primer día y primer chasco.

Parece difícil resumir en unos pocos párrafos todo lo que dan de sí 36 horas de música non stop sin dejarse nada en el tintero. Pero nos ponemos manos a la obra. Esto fue
Reading '09, un fin de semana de encuentros, reencuentros y desencuentros musicales en cantidades industriales.
Para ser sincera, me perdí muchas cosas durante los tres días del festival, por eso comenzaré esta crónica con una disculpa. Una solo tiene un cuerpo, a conservar por muchos años, y a parte de no poseer el don de la ubicuidad (reservado a unos pocos privilegiados), el esqueleto llega a pedir clemencia tras horas de botes e insomnio. Es por eso que los debates internos se sucedieron a lo largo de todo el fin de semana: ¿
Gossip o
Arctic Monkeys?, ¿
Crystal Castles o
Vampire Weekend?, ¿
The Horrors o
Deftones?
Difícil y no siempre sabia elección la que tenía en mis manos. Aposté por plantarme a las seis de la tarde del viernes en la primera fila del Main Stage. Ante mis ojos pasaron primero Brian Molko y el resto de los
Placebo (que cuentan entre sus filas con un nuevo batería de veintipocos que pone sobre el escenario la energía que hace falta). Coreamos himnos como
Special K o
Every you every me e intentamos mantener el ritmo con temas menos conocidos del reciente
Battle for the sun. Digamos que, en definitiva, estábamos ante un concierto de calentamiento.

Luego vinieron los
Kaiser Chiefs y aunque algunos en primera fila quería echarlos antes incluso de entrar, nadie pudo resistirse y acabamos apretándonos contra las vallas al ritmo de
nananananas y otros estribillos pegadizos que acabaron por despertar al hoolligan que todos llevamos dentro. Lo que parece claro es que la banda vivirá de rentas toda su vida, ya que no pudieron levantar ni un tema de su último disco y acabaron por despedirse con la típica escalada a la torre de luces del muy trabajador
Ricky Wilson mientras sonaba
We are the angry mob, perfecto resumen de lo que es la audiencia en
Reading.
Pero la gran decepción llegó con la
a priori guinda del pastel.
Kings of Leon congregaron a más gente en las zonas VIP que ningún otro artista en el fin de semana (ni que decir tiene que el común de los mortales también les tenía ganas al clan de los Followill). Todo comenzó desangelado, sin mucha colaboración por parte su líder. Parco en palabras y repitiendo los clichés al estilo
“queremos emborracharnos e irnos de fiesta”, sólo consiguió el aplauso del público con un
this is incredible + mirada al infinito que parecía sincero y tras el cual tragó saliva para seguir a lo suyo. Por supuesto que
Use somebody y
Sex on fire sonaron y funcionaron solas, pero se les notaba incómodos. Tanto que se despidieron rompiendo la guitarra, en un gesto más de rabia que de puro R&R. Luego se les oyó quejarse de la mala calidad del sonido (cuentan las malas lenguas que el público también se llevó su parte en el apartado de reproches).
En resumen, el primer día se saldó con un chasco bastante mayúsculo pero con pequeños descubrimientos, la mayoría de ellos en los escenarios pequeños y lejos de grandes aglomeraciones. Bailamos sin problemas al ritmo de
Florence and the machine y
Jack Peñate entre otros y nos despedimos hasta el siguiente día.
30-04-2011 | 11:32
29-04-2011 | 02:50
28-04-2011 | 09:31
10-09-2009 | 20:18
09-09-2009 | 20:11
08-09-2009 | 14:51
08-09-2009 | 10:49